¿QUÉ ES LA PSICOLOGÍA TRANSPERSONAL Y LOS 6 ELEMENTOS QUE LA COMPONEN?

 

Conocida como la cuarta fuerza de la psicología después del psicoanálisis, el conductismo y el humanismo, la psicología transpersonal es un puente entre la psicología y la espiritualidad, entre oriente y occidente que tiene la finalidad de descubrir quién soy realmente. Lo transpersonal, se refiere a un estado amplio de consciencia que va más allá de lo personal. La palabra transpersonal quiere decir “a través de” (atraviesa y trasciende el nivel personal).

La psicología transpersonal nos capacita para descubrir que no estamos separados del resto de las formas vivas y para comprender nuestro lugar en la cadena del Ser. El objetivo fundamental de la psicología transpersonal es la transformación, el crecimiento personal  y la apertura espiritual. En términos generales, estudia la consciencia y los estados alterados de la misma, en donde lo importante es adiestrarla favoreciendo así nuestro potencial transpersonal y así lograr la sanación.

Hay seis elementos claves para el arte de la trascendencia que abarca lo transpersonal, estos son la disciplina ética, el desarrollo de la concentración, la transformación emocional, la reorientación de nuestra motivación desde las necesidades y carencias egocéntricas hacia objetivos más trascendentes, el perfeccionamiento de la consciencia y el cultivo de la sabiduría.

Por otro lado la ética se considera el elemento fundamental del desarrollo transpersonal por que fomenta la serenidad, la amabilidad, la compasión permitiendo identificarnos con los otros; el desarrollo de la atención y cultivo de la concentración nos permiten adiestrar la mente para dejar de estar vagando entre pensamientos, si queremos evolucionar podemos y debemos mantener nuestra atención y concentración aquí y ahora; la transformación emocional considera la disminución de las emociones destructivas inadecuadas, no la represión o negación de ellas sino tomar consciencia, asimismo se trata de cultivar emociones positivas como el amor, la alegría y la compasión, en este mismo contexto, implica el cultivo de la ecuanimidad permitiendo con ello que el amor y la compasión aún en situaciones muy extremas, perduren. Estos elementos previos junto con la práctica de la meditación nos permiten reorientar la motivación en una dirección más sana, esto quiere decir  que cuanto menos dispersa y más focalizada esté nuestra motivación, más sutiles e internas serán las cosas que deseemos dirigiéndonos más hacia el dar que el tomar, lo que nos lleva a que nuestros deseos sean menos cargados de ego y tengan mayor trascendencia.

Meditar nos ayuda a purificar nuestra percepción y nuestra consciencia lo que nos va a permitir apreciar con mayor detalle cada experiencia logrando así mantenernos en el presente y cultivar nuestra sabiduría que hace referencia a tener la capacidad de aceptar las cosas tal y como son, reconocer los hechos de la vida y aceptarlos.

 

“Solo cuando la mente está libre de idea

y creencias puede actuar correctamente” Krishnamurti

Posted on: 27/02/2019, by :

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