¿QUIÉN NOS ENSEÑÓ A TENER MIEDO?

El miedo es, quizás, uno de los rasgos que más nos definen como seres vivos. Está comprobado que animales y plantas presentan cierta reacción química cuando se está en peligro. Pues el miedo existe justamente para esto: Para alertarnos del peligro cercano. Y más en concreto, del peligro de muerte.

 

Por eso es tan importante, sabio y sano darle su lugar correspondiente al miedo. No se trata de alejarlo o suprimirlo pero sí de aprovecharlo para lo que es. Sin embargo, vivimos en una sociedad en la que desde muy temprana edad se nos inculca a tenerle miedo a tantas cosas.

 

Miedo a cruzar la calle solo, miedo a caerse de la bicicleta, miedo a no ser correspondido en el amor, miedo a decir lo que sentimos, miedo a la soledad, miedo al éxito, a la abundancia, al crecimiento, al emprendimiento, a decir que no, a decir que sí. En otras palabras: Miedo a vivir.

 

¿Cómo vivir entonces si le tengo miedo a todo lo que me rodea?

 

Como ya se ha comentado en otras entradas del blog, lo increíble de la consciencia humana es que ¡todo lo aprendido se puede desaprender! Cada vez existe más consciencia social sobre los 2 tipos de miedo que existen: Miedo positivo y miedo negativo.

 

Si por ejemplo, te encuentras acampando en la mitad de la noche y escuchas un sonido parecido al cascabel de una serpiente, tu instinto primario te indica que debes moverte y alejarte lo más posible de la amenaza. Este es un caso de miedo positivo, pues te estás activando para salvaguardar tu vida.

 

Si, por el contrario, te encuentras dentro de una relación tóxica y violenta pero no dejas a la persona por temor a no encontrar a nadie más y decepcionar a tu familia que siempre esperaba verte con vestido blanco en el altar de una catedral, este es un miedo negativo pues estás arriesgando la vida, la paz y la dignidad por cumplir con un estereotipo social que NADA tiene que ver con lo que dicta tu instinto.

 

El ser humano es sabio por naturaleza. Al tener la consciencia despierta y el instinto agudo, prácticamente estamos “hechos” para vivir en la dicha y la abundancia. Muchas veces son los miedos inculcados los que se activan como freno de mano y nos impiden lograr nuestros objetivos y alcanzar nuestras metas de vida.

 

En Grupo Proyéctate ayudamos a nuestros pacientes a reconocer primero a estos miedos para después soltarlos.

 

Si eres o conoces a alguien que le tiene miedo a la vida y no sabe el porqué, ponte en contacto con nosotros y con gusto veremos la forma de apoyarte.

Posted on: 03/10/2018, by :

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